1 jul. 2016

❝Yo que siempre he sido un incrédula en esto del amor, ya no sé si llamarlo magia, suerte o milagro al acto de coincidir contigo. Contigo que has logrado desaparecer con el simple chasquido de tus dedos cada uno de mis miedos para dejarme sólo con el de perderte. Quererte ha sido como aquello de comenzar a escribir un poema sin comas, párrafos o puntos y aparte porque sale tan desde adentro que no te da tiempo a pararte por un segundo a pensar.

Y es que ya no sé hablar de ti sin mencionar que no llegaste para salvarme, sino para quedarte en mi desastre y dibujarle una sonrisa preciosa. Me tomas de la mano y compruebo aquello de que hogar es cualquier lugar en el que tú estés. Las personas como tú pasan muy poquitas veces y por suerte me has enseñado a sujetar(te) fuerte.❞